jueves, 7 de julio de 2016

Consejos básicos para empezar a poner tu vivienda a la venta

Todo el mundo te ofrece su opinión cuando te encuentras en el proceso de búsqueda de una nueva vivienda. Pero, ¿y cuándo quieres vender tu casa? Algunas ideas como invertir en mejoras, enseñarla siempre limpia, colocarla en portales inmobiliarios o contratar a una agencia pueden ayudarte a encontrar comprador, sobre todo, si es la primera vez que lo haces.
Aquí van algunos consejos para enfrentarte como propietario a la venta de tu vivienda:
  1. Publicita la vivienda en portales inmobiliarios. Recuerda que la mayor parte de los posibles compradores hace una primera búsqueda de viviendas a través de los portales de internet y las apps de anuncios inmobiliarios. Cuánto mejor sean las imágenes de tu vivienda, más atractiva resultará y más posibilidades tendrás de que aparezca un comprador.
  2. Invierte en mejoras. Estudia en qué puedes invertir para mejorar la vivienda. Servirá para atraer la atención del comprador. Muchas veces es más una cuestión de acertar en la mejora que no en una gran inversión. Pinta las paredes o los muebles puede ser más atractivo para el comprador que invertir en nuevas ventanas. Es una manera segura de revalorizarla.
  3. Las primeras semanas son clave. Durante las primeras semanas tras poner la vivienda en venta es cuando se realizan el mayor número de contactos. Aquí es cuando toca darle visibilidad en los portales inmobiliarios, ya que los potenciales compradores reciben avisos cuando una vivienda que se ajusta a sus necesidades aparece nueva en el listado. “Se recomienda poner un precio atractivo a la casa desde el principio que llame su atención”,
  4. Se flexible con el precio. El precio es uno de los elementos más importantes en todo proceso de venta. Tienes que asumir que tendrás que negociar ese precio, y seguramente tendrás que rebajar el precio de salida. “Las viviendas valen no lo que dicen las tasaciones, sino lo que los compradores están dispuestos a pagar”. “El vendedor tiene que estar preparado para perder algo de dinero o si no tiene prisa, esperar hasta que el precio de la vivienda se recupere”.
  5. Enseña la casa ordenada y limpia. Mantén tu casa limpia y ordenada, es fundamental para poder venderla. Un consejo para las viviendas pequeñas que tienen pocos metros cuadrados, es quitar algunos muebles para que parezca más amplia. Retira toda la decoración personal para que resalten las cualidades propias de tu vivienda y obtengas mayores posibilidades de vender.
  6. Publicita la vivienda lo máximo posible. Cuánto mejor sean las imágenes de tu vivienda, más atractiva resultará y más posibilidades tendrás de que aparezca un comprador.
  7.  Contrata los servicios de una agencia. Asegúrate que la agencia inmobiliaria que contratas sea de confianza y con una trayectoria consolidada. Te puede ofrecer su cartera de clientes, gestionan y realizan las citas ante potenciales compradores, te pueden asesorar legalmente, preparan los contratos o los servicios de marketing para promocionar el inmueble.
artículo visto en idealista/news

viernes, 1 de julio de 2016

Despensa de verano: 10 alimentos imprescindibles

Por su carácter antioxidante, su capacidad para proteger la piel y su extra de hidratación. Estos son los alimentos que no pueden faltar en tu dieta para combatir las altas temperaturas y el cambio de ritmo veraniego.

El aumento de las temperaturas y del tiempo de exposición al sol, así como el cambio de actividad o de ritmo hacen necesarios que aportemos a nuestro cuerpo los nutrientes necesarios para que pueda adaptarse lo antes posible a la nueva situación.
La alimentación y la hidratación pueden ser tus grandes aliadas, sobre todo si aprovechas los beneficios de los alimentos de temporada. Con la ayuda de cinco nutricionistas recopilamos los 10 alimentos que no pueden faltar en tu despensa de verano.
1. Sandía. Otra de las frutas típicas veraniegas, de temporada. Destaca por su gran contenido en agua, que ayuda a hidratarnos, a depurarnos y estimular la diuresis. Cuenta con un amplio poder antioxidante gracias a que cuenta con una sustancia llamada licopeno.
2. Melón. El 80% de su composición es agua por lo que esta fruta es ideal para hidratarse en verano, pues además apenas aporta 28 calorías por cada 100 gramos, según detalla Carolina Muro, nutricionista de Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB). Su cantidad de beta-caroteno, de acción antioxidante, dependerá de la intensidad del pigmento anaranjado en su pulpa. Aporta potasio, magnesio y calcio (aunque de peor absorción que el que procede de los lácteos).
También tiene vitaminas C y el beta-caroteno se transforma en vitamina A. "Esta vitamina ayuda a prevenir el estrés oxidativo que causa el metabolismo y factores externos como la radiación solar"
3. Tomate. El tomate aporta 20 calorías por 100 gramos. Con un alto contenido en vitaminas C y E y con presencia de carotenos, es una gran fuente de antioxidantes. Entre su aporte de minerales, la nutricionista de FIAB destaca el potasio, necesario para la transmisión del impulso nervioso y la actividad muscular, y el fósforo.
Es el rey del licopeno, un pigmento natural que aporta al tomate su color rojo característico y que se absorbe mejor, si el tomate se consume cocinado o si le añadimos aceite de oliva virgen extra, pues el licopeno es soluble en grasas. Además, no solo elimina los radicales libres producidos por el metabolismo, el estrés y la radiación solar, sino que además ayuda a evitar la oxidación del colesterol en las venas previniendo la arteriosclerosis.
4. Calabaza. Con alto contenido en carotenoides (precursores de la Vitamina A). "Estas sustancias consiguen paliar el efecto dañino de la radiación solar que aumenta el estrés oxidativo de nuestras células y puede desencadenar problemas. Los carotenoides presentes en la calabaza ayudan a la protección dérmica y ocular". La experta destaca también su contenido en Vitamina E y selenio, sustancias que, trabajando jutas, ralentizan el envejecimiento; así como el potasio, útil para evitar la retención de líquidos, y el fósforo y magnesio, que ayudan a la formación y mantenimiento de los huesos. Como 'extra', es uno de los alimentos que ayuda a broncearse con más facilidad.
5. Zanahoria. Su fama como protector de la piel y la visión es cierta pues, está avalada por sus contenidos en Vitamina A y carotenoides que una vez ingeridos se transforman igualmente en Vitamina A. "Con una zanahoria de unos 80 gramos podemos llegar a cubrir más del 100% de las necesidades mínimas de esta vitamina". Además, contiene un carotenoide sin actividad provitamínica A, que es la luteína y se encuentra en la retina y el cristalino. Así, puede prevenir el daño oxidativo inducido por la luz protegiendo a la vista del deterioro asociado a la edad.
6. Ciruela. Destaca su efecto sobre la piel gracias a la vitamina A, los carotenoides y la vitamina E, pues este trío ayuda a reducir los radicales libres presentes en nuestras células que aumentan debido a la exposición solar. Al tomarse en crudo y con piel, según la nutricionista de Menudiet.es, se potencia su efecto antioxidante gracias al a vitamina C y la fibra alimentaria, que arrastra parte de los radicales libres dañinos. Además, su contenido en agua y potasio ayuda al tránsito intestinal y facilita la eliminación de toxinas.
7. Frambuesa. Casi sin calorías, con un aporte significativo de Vitamina C, destacan por su contenido en compuestos fenólicos que, como informan en Grupo NC Salud, aportan junto con las vitaminas un cóctel antioxidante ideal para combatir los efectos dañinos de las radiaciones solares. Asimismo, explica que su efecto antioxidante se asocia con la prevención de enfermedades vasculares y cáncer, además de ser un buen estimulante del peristaltismo intestinal, por lo que son útiles en caso de estreñimiento.
8. Berenjena. Elaborada de una manera sencilla es fácil de digerir y conviene a quienes padecen trastornos digestivos por su capacidad para estimular la función del hígado y la vesícula biliar. "Contiene altos niveles de sustancias antioxidantes, como el ácido clorogénico, o los flavonoides presentes en la piel que le dan su color morado, y que ayudan en la reducción de los niveles de colesterol".
9. Bonito. Es un pescado azul, por lo que su contenido graso es elevado en comparación con el de los pescados magros. Su grasa, rica en ácidos grasos Omega 3, contribuye a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos en sangre, además de hacer la sangre más fluida, lo que rebaja el riesgo de formación de coágulos o trombos, según destacan en FIAB. Contiene vitaminas liposolubles, como la D y vitamina B12 en menor cantidad. En cuanto a los minerales aporta selenio, un importante antioxidante y fósforo y cantidades interesantes de potasio, hierro, magnesio y zinc.
10. Pepino. Es rico en agua, en potasio y pobre en sodio, lo que le confiere una acción diurética que favorece la eliminación del exceso de líquidos del organismo. Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes El beta-sitosterol presente en esta hortaliza le confiere una acción antiinflamatoria e hipoglucemiante, además de favorecer las defensas del organismo.
artículo visto en mujerhoy